El miró hacia el pasado y se preguntó porque nada de lo que había conseguido lo hacía realmente feliz…
En esa noche solo el silencio contestó…
Recordó a esa hermosa y bella joven que lo había acompañado en gran parte de su viaje pero por causas del destino tuvo que abandonarlo…
Recordó la bella mirada de la joven y en un momento no pudo evitar sentir un nudo en su garganta…
Intentó pronunciar el nombre de la joven pero no pudo hacerlo pues el dolor se había apoderado de su corazón…
Fue entonces cuando el viajero se dió cuenta que nada tenía sentido sin ella y que no importaba si ganaba todos los trofeos del mundo pues sin la bella chica todo era tan vano y vacio…
Miró el inmenso mar que los separaba y lentamente dejó caer en el sus lagrimas de desesperación y tristeza…
En un momento pensó: Yo creía ser fuerte pero hoy me di cuenta que mi orgullo no vale nada en comparación a todo lo que ella me había dado…Han pasado años y ahora me pregunto que habrá pasado con ella…
¿Será feliz,habrá encontrado a alguien que llene el vacio que había en su corazón al momento de partir?
De pronto una fresca brisa proveniente del mar recorrió su alma y cada centimetro de su cuerpo y nuevamente nada pudo decir…
Miró al vacio con un gran dolor y con una gran resignación preguntó al eterno silencio…
¿Donde estas?…